Esta entrada es una crónica -escrita 10 años después- del viaje en grupo con Ambar Viajes a Kirguistán, Uzbequistán y el extremo noroeste de China siguiendo los pasos de la Ruta de la Seda. Incluye algunas fotografías para ilustrarla, la colección completa está aquí. Nota de redacción: el conjunto escrito de letras kh se lee como una jota (Bukhara, Khiva, Kazakhstan).
31 de julio
Volamos a Bishkek, capital de Kirguistán, vía Estambul. Por un retraso en el primero vuelo tenemos que hacer un transfer corriendo por el aeropuerto y aunque llegamos por los pelos, nuestras maletas no. Al llegar de Bishkek, ya tarde, hacemos una reclamación en el aeropuerto con ayuda del guía local, un ruso tártaro de Kazán que habla español. Nos quedamos en el hotel Asia.
1 de agosto
Bajamos a desayunar y conocemos a nuestra guía de Ambar; Mahsa es iraní nacionalizada española y habla media docena de idiomas. Nuestras maletas ya están en el hotel. Además de nuestro avión, Turkish Airlines ha volado cuatro veces más a Bishkek esa misma noche.
Tenemos todo el día para pasear por la ciudad, con un diseño muy soviético y donde empezaremos a ver los ojos rasgados característicos de esta parte de Asia Central, aunque conserva bastante población de origen ruso. Es bastante extensa y está llena de parques.
La primera visita es al Bazar Dordoy, uno de los más grandes de Asia Central. Además de la venta al por menor, es el lugar por el que pasan la mayor parte de mercancías chinas al resto de países del entorno.