jueves, septiembre 15, 2016

La crónica de Colombia y Ecuador

Esta entrada recoge una crónica del viaje a Colombia y Ecuador en verano de 2016. Incluye algunas fotos, las galerías completas están aquí. Y no ha sido escrita tras el viaje sino mucho tiempo después.

5 de agosto

Volamos a Bogotá vía Madrid con Air Europa. Acostumbrados a otros trayectos, un vuelo de 10 horas nos parece hasta corto. Nos recogen en el aeropuerto Sonsoles, hermana de Lorena y su marido Juan Carlos, que son en buena parte el motivo de la visita. En Bogotá nos moveremos casi siempre con un taxista de su confianza. Hacerlo de otros modos puede ser muy inseguro, sobre todo si no conoces la ciudad. En un centro comercial cerca de la casa de nuestros anfitriones compramos SIMs locales para nuestros teléfonos.

Desde Bogotá vamos a hacer tres salidas a Cartagena, Ecuador y el Amazonas. Los días entre ellas son los que aprovecharemos para visitar la ciudad y su entorno.

6 de agosto

Primer día de visita en Bogotá. Por la mañana subimos al Cerro Monserrate en teleférico, desde donde se tiene una panorámica en toda su extensión de esta enorme ciudad de más de 8 millones de habitantes. También se puede subir en un tren funicular. La parte de arriba está por encima de los 3000 metros. Una cosa curiosa de aterrizar en Bogotá es que no tienes molestias en los oídos: la ciudad está a una altitud que se corresponde a la presión que tienen las cabinas de las líneas aéreas habitualmente.

De ahí bajamos andando hacia el centro a callejear. Paseamos por el colorido barrio de la Candelaria, lleno de grafitis y comemos en el patio trasero de el restaurante café El Chorro al lado de la plazoleta del Chorro de Quevedo. En la plaza de Bolívar vemos la Basílica Metropolitana de Bogotá, cuyo edificio actual se construyó entre 1807 y 1823; hay cientos de palomas. En una zona más moderna buscamos un representante de la compañía de las SIM, activar la línea de datos está siendo un poco farragoso.