martes, abril 14, 2026

La crónica de los Balcanes

Esta entrada contiene algunas de las fotografías hechas en Albania y los Balcanes en 2026. Aquí hay una galería con más.

28 de marzo de 2026

Volamos de Coruña a Tirana vía Madrid y Frankfurt. 6 horas de vuelo y 8 de aeropuertos. Nos recoge en el aeropuerto Ardit Kodra, que será nuestro guía en todo el trayecto. Su ayuda será fundamental para todo: aunque estemos en Europa las cosas no siempre funcionan como estamos acostumbrados. Nos quedamos en el hotel Oxford, en el centro.

29 de marzo

Salimos andando del hotel y como primera parada entramos en un centro comercial a cambiar moneda; un euro equivale más o menos a 100 leke Albaneses. Seguimos hacia a la Plaza Skanderbeg, donde hay una estatua con el héroe nacional que le da nombre y muchos edificios modernos, ingluido uno con las terrazas de la fachada dando forma a su cara.
A la vuelta al hotel comenzamos nuestro viaje por carretera por cuatro paises del sur de los Balcanes, empezando por la ruta de Tirana a Berat. Viajamos en un minibus. También empiezan las clases de albano: gracias se dice 'faleminderit' y buenos días, 'mierdita'.

Berat es conocida como la ciudad de las mil ventanas. Desde 2008 es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La primera visita es a la Catedral de la Asunción de Santa María, reconstruida en 1797 y donde está el Museo Iconográfico de Onufri, uno de los más importantes pintores de iconos y murales ortodoxos de Albania.

Como el resto de iglesias ortodoxas tiene tres partes: el Nartex o vestíbulo para los no ortodoxos o no bautizados, la nave principal para el culto, y el santuario o altar al que no puede acceder nadie más que el sacerdote y que se sitúa detrás del iconostasio, un gran panel que lo separa y oculta del resto. El iconostasio está decorado con un patrón que se mantiene en todas las iglesias ortodoxas.

Después subimos al castillo-fortaleza que domina la ciudad, con origen el sIV aC pero reformado varias veces entre los sV y XIII. Desde un mirador hay una panorámica espectacular de la ciudad.

Bajando llegamos al río Osum, que divide los dos barrios antiguos más importantes de la ciudad: el barrio musulmán -Mangalem- tiene las ventanas que le dan fama a la ciudad, y el barrio cristiano -Gorica- al que no le da el sol tres meses al año. Están unidos por dos puentes, uno antiguo de piedra y uno moderno colgante.

La carretera hacia el Parque Nacional Llogara nos lleva hacia el sur por unas montañas que están nevadas a pesar de estamos pegados a la costa. Subimos por un puerto que ahora se puede evitar con un túnel moderno. Por lo que nos cuenta Ardit cuando lo inauguraron y los locales vieron el precio de las tarifas, le prendieron fuego a las cabinas de pago. Dos veces. Aquí no se andan con tonterías. Nos quedamos en el hotel Alpin.

30 de marzo

Salimos temprano del hotel y hacemos un trekking corto subiendo al Cuello de César, un collado con mirador por donde pasaron las legiones de Julio César en el s.I aC durante la guerra civil contra Pompeyo.

Bajamos el puerto de montaña de Llogara hacia la Riviera Albanesa, el tramo de costa que une el Adriático y el Jónico, que está creciendo como destino turístico. Desde varios miradores vemos la ciudad de Vlora y la isla de Corfú. También Sazan, la única isla de Albania que acaba de ser vendida por el estado a la familia Trump. Está todo lleno de pequeñas garitas-bunker con forma de setas.

Un poco después paramos en el pueblo pesquero de Porto Palermo para comer y visitar el castillo, una fortaleza con forma en planta triangular construida por Alí Pachá de Tepelen, aunque hoy está cerrada.

La siguiente parada es en las ruinas de Butrinti. Habitada desde tiempos prehistóricos, ha sido una colonia griega, una ciudad romana, estuvo un periodo bajo administración bizantina y fue ocupada brevemente por los venecianos. Después, la ciudad fue abandonada al volverse pantanosa e insalubre debido a la malaria. El actual sitio arqueológico recoge ruinas que abarcan todo ese extenso periodo histórico y es Patrimonio de la Unesco desde 1992.

Terminada la visita vamos a la ciudad de Gjirokaster, cuyo casco histórico otomano también es patrimonio de la Unesco. Habitada desde el s.I aC, es también el lugar de nacimiento del dictador Enver Hoxha, que gobernó el país con mano de hierro de 1944 a 1985, sometiendo al país a un aislamiento internacional cada vez mayor. Nos quedamos en el hotel Bineri.

Aunque es bastante tarde damos una pequeña vuelta y tenemos una sorpresa. En un momento se va la electricidad en la ciudad y tenemos la oportunidad de ver el cielo nocturno con Orión, Géminis y Tauro, aprovechando que está despejado.

31 de marzo

Por la mañana subimos al castillo de Gjirokaster, el segundo mayor de los Balcanes y muy bien conservado. Tiene un museo con piezas de artillería de la segunda guerra mundial y una explanada exterior enorme con un escenario, una torre con un reloj y vistas a las montañas, que están nevadas.

La segunda visita es a la casa Skënduli, de arquitectura tradicional otomana.

Nos queda algo de tiempo para visitar la mezquita y el antiguo bazar -una zona abierta de callejas, no un recinto cubierto al estilo de los zocos árabes- antes de seguir camino.

Cruzamos la frontera y entramos en Grecia para ir a la ciudad de Kalambaka, a los pies de las montañas donde están los monasterios de Meteora, que visitaremos mañana. Los llamados monasterios suspendidos en el cielo son también Patrimonio Mundial por la Unesco.

1 de abril

Salimos hacia los monasterios después de desayunar. La previsión de tiempo de lluvia torrencial no se ha cumplido aunque una lluvia fina nos acompañará todo el día. Vamos a visitar tres monasterios: Varlaam, San Estaban y Gran Meteoro, en ese orden. Quedan en total seis de los 24 originales. El resto fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial. Cuatro están ocupados por monjes y dos por monjas. Su origen como lugar religioso comienza en el s.IX con el traslado de un grupo de monjes ascetas, pero la construcción de los monasterios no comenzó hasta el s.XIV.

Los primeros monjes que subieron a la ubicación de Varlaam lo hicieron utilizando cuerdas y cuñas que iban insertando en las fisuras de la roca de modo similar a la actual escalada artificial. No fue hasta el s.XX que se construyeron las escaleras que pueden usarse ahora. Está edificado en una de las rocas más altas de Meteora y destaca por la iglesia de la Asunción de la Virgen, con unos frescos impresionantes y una gran colección de objetos religiosos. En un lateral puede verse el torno con polea que usaban para subir suministros y personas.

El segundo monasterio que visitamos es San Esteban o Agios Stefanos y es uno de los dos habitados por monjas. Es también uno de los más accesibles, a través de un puente. Combina elementos bizantinos con algunos más actuales, y también destaca por sus frescos, el más espectacular dedicado al Juicio Final. Desde algunos lados hay una bonita vista de Varlaam entre la niebla.

El tercero y último es el mayor de todos, Gran Meteoro o Megalometeora, y su iglesia principal “katholikó” está consagrada a la Metamorfosis. Aquí sí que toca subir y bajar unas cuantas escaleras.

Después hacemos lo que Ardit llama 'paradas japonesas' con el tiempo justo para bajarnos del autobus y hacer fotos.
De salida vamos a ver una parte menos conocida. En un lateral de las rocas hay empotrado en una pared vertical lo que en su día fue una cárcel para monjes. Seguimos el camino de Meteora a Korçe, en Albania, habiendo nuestra primera frontera del día.
En Korçe hacemos una parada rápida para ver el centro de la ciudad y hacer alguna compra. Ya es de noche, llueve y hace mucho frío.
El último trayecto del día nos lleva de Korçe a Ohrid, cruzando la frontera con Macedonia del Norte. Nos quedamos en el hotel Su, a orillas del lago.
2 de abril

Hoy es el único día que no tenemos desplazamiento y con una guía local hacemos una visita al casco histórico. En Ohrid llegó a haber 365 iglesias, una para cada día del año, y siguen quedando unas cuantas. Callejeamos un poco al borde del lago y llegamos a la de Santa Sofía, conocida por sus frescos, que fueron tapados durante la ocupación otomana y recuperados en parte después.

Iniciamos la subida hacia el castillo pasando por un teatro romano. Sin apenas pasar por la fortaleza, vemos desde lejos la iglesia de San Clemente y empezamos a bajar en dirección a la de San Juan Evangelista, donde embarcaremos para volver al hotel navegando en una pequeña lancha.
Terminada la navegación vamos a comer a una Guest House tradicional en las afueras -menú vegetariano local, muy variado y muy rico- y visitamos el monasterio de San Naúm, del s.X. Es uno de los más conocidos de Macedonia y lugar de peregrinaje. El conjunto ha sido renovado y ampliado varias veces. En el centro está la iglesia de los Santos Arcángeles, con algunos de los mejores frescos de los Balcanes.
3 de abril

Por la mañana salimos en dirección a Skopje atravesando el Parque Nacional de Mavrovo. Toda esta zona del país está salpicada de banderas albanas.
La capital macedonia es una ciudad de contrastes. Tiene una fortaleza que domina la ciudad y cuya construcción comenzó en el s.VI, y un casco histórico otomano que hace las funciones de bazar. En la zona nueva de la ciudad se han construido muy recientemente unos cuantos edificios enormes de estilo neoclásico que le dan un aspecto un poco falso. También hay una casa-museo dedicada a Teresa de Calcuta que Lorena y yo decidimos no visitar por lo controvertido de su figura y una gran estatua de Alejandro Magno, que si bien era macedonio, realmente nació en la ciudad de Pela, en la Macedonia griega.
Terminada la visita viajamos de Skopje a Prizren, cruzando la frontera para entrar en Kosova -con a es como lo pronuncian ellos- y pasando por la circunvalación de Pristina, su capital. En Kosova es muy difícil ver la bandera que tienen como estado de reconocimiendo limitado (destacando entre los que no lo hacen Serbia, Rusia y España), la que se ve por todas partes es la albanesa roja con el águila bicéfala. Una cosa que llama bastante la atención, además de las modernas autopistas, es la cantidad de gasolineras que hay. Enormes, modernas, con mucha luz y casi cada kilómetro.

Nos quedamos en el hotel Classic pero es muy tarde, salimos un momento a comprar algo de fruta y poco más.

4 de abril

Por la mañana visitamos el casco histórico de Prizren empezando por una fuerte aunque corta subida a la fortaleza que domina la ciudad y desde donde se ven las montañas que la rodean. Callejeamos un poco por el centro, que está dividida en dos por el río Bristica, vemos por fuera la mezquita Sinan Pasha y salimos hacia Tirana.

Nos quedamos de nuevo en el hotel Oxford. Después de instalarnos nuestra primera visita es a uno de las decenas de miles de bunkers que construyó el gobierno paranoico de Hoxha. Un vestigio de la guerra fría hoy convertido en museo y centro de arte: BunkArt 2 (hay otro, BunkArt 1, a las afueras).
También caminamos por los restos de un bazar otomano que ahora está lleno de locales hipster y subimos a ver la puesta de sol a la pirámide que se construyó en honor al dictador, que luego fue reformada y resignificada.
5 y 6 de abril

Aprovechamos la mañana antes del vuelo de vuelta para visitar Pazar i Ri (el bazar nuevo) y la mezquita principal, la más grande de los Balcanes y construida con financiación turca. El guía ya nos dijo el primer día "nos quieren conquistar... otra vez".
Volamos de vuelta de Tirana a Coruña vía Frankfurt y Madrid aunque esta vez nos toca hacer noche por no enlazar bien los vuelos.

Sin contar los pequeños desplazamientos diarios hemos hecho unos 1400 kilómetros, desde carreteras de montaña terroríficas hasta autopistas estupendas. Y con un grupo fantástico empezando por Pilar y Antxón, con los que ya habíamos coincidido en Australia.

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