viernes, mayo 31, 2024

El cuadeno de bitácora y Google imágenes

En 2018 y con la excusa de ayudar a unos familiares que llegaban poco después que nosotros a Nueva Zelanda, escribí una crónica de viaje con detalles de alojamientos, qué hacer, ver y cómo moverse, además de algún consejo práctico. Me gustó cómo quedó el resultado y he seguido haciéndolo en otros viajes posteriores como complemento a las galerías de viaje de Google y los fotolibros que religiosamente hacemos cada vez.

Luego he ido rescatando viajes anteriores recuperando información de diferentes fuentes como las propias fotos, las guías de viaje, folletos de agencia y correos con detalles de vuelo y otros. También otros posteriores a 2018 pero para los que me tomé hasta 4 años en escribir la crónica. Las complemento con información geográfica, histórica, naturalista o simplemente práctica de los diferentes sitios sacada de aquí y de alla aka internet.

A la hora de publicarlos en este blog he hecho una pequeña trampa: he alterado la fecha de publicación como si los hubiera escrito a la vuelta de cada viaje. De modo que he roto la línea temporal del blog. La palabra deriva de weblog y esta a su vez de los registros -logbook- o cuadernos de bitácora de los barcos y similares. Claro que estos tienen las páginas numeradas y no se pueden hacer estas trampas.

Para superar mis lagunas de memoria además he recurrido a una herramienta que está siendo fundamental para esta tarea: Google Images. Me permite arrastrar una fotografía e inmediatamente me localiza el lugar del templo, castillo, edificio o lo que sea que aparece en la foto. Con esto y el resto de piezas construyo el puzle. Y así viajamos una tercera vez: la primera al preparar el viaje, la segunda al hacerlo, y la tercera al ordenar los recuerdos en forma de texto y fotos.

Esta vez le ha tocado el turno a un viaje hecho hace nada menos de 7 años a Sri Lanka, Maldivas e India, pero poco a poco trataré de hacerlo con todos los que están pendientes, que no son pocos. Casi 40 países y seguimos.

Tal y como empezaba la crónica de Nueva Zelanda las cosas cambian con el tiempo así que la información muchas veces es obsoleta. Este no deja de ser un cuaderno de bitácora personal y sin ninguna pretensión de ningún tipo.

lunes, agosto 28, 2023

La crónica de Indonesia

Esta crónica incluye algunas fotos del viaje que hicimos con Ambar Viajes. La galería completa está aquí.

4 y 5 de agosto de 2023

Volamos a Jakarta vía Estambul con Turkish Airlines en un Airbus A350 con los asientos apretados como si fuera un vuelo corto. Por el camino nos vamos encontrando los miembros del grupo que viajaremos juntos y nuestra guía, Eva, que ha vivido varios años en Indonesia y conoce el país, el idioma y todo lo necesario para hacernos la vida más fácil. Y siempre de buen humor y con una sonrisa.

En el aeropuerto cambiamos 200€, y como el cambio es 1€ por 16400 rupias, somos millonarios. En total gastaremos unos 460€ entre los dos en tres semanas.

Antes hemos instalado en España una eSIM de una compañía Indonesia con la App Airalo y nada más llegar activamos la línea. Tenemos un plan de datos de un mes y 5Gb -con la posibilidad de recarga online- por 15 U$D.

6 y 7 de agosto

Madrugamos y volamos a Borneo, a la pequeña ciudad de Pangkalan Bun. Desde ahí, y cruzando el río Kumai vamos a adentrarnos en la selva del Parque Nacional Tanjung Puting del único modo posible: navegando en barco -llamados klotok- por el río Sekonyer y canales a veces muy estrechos.


El barco no será sólo nuestro transporte, también nuestra casa durante dos días, con dos más de apoyo para repartirnos a la hora de dormir. La pared del dormitorio es una mosquitera. En el barco principal tenemos el comedor. En la cubierta inferior la tripulación vive y cocina. También está el baño, con una ducha peculiar pero funcional.



El objetivo es ver fauna -fundamentalmente primates y en particular orangutanes- en estado salvaje y en estaciones de conservación y reintroducción. Las estaciones -Tanjung Harapan, Pondok Tanggui y Camp Leakey- tienen pequeños muelles de madera y desde ahí vamos por pasarelas y senderos. La última estación debe su nombre a Louis y Mary Leakey, antropólogos descubridores de muchos fósiles de homínidos en África del Este y a sus discípulas, las chicas Leakey: Diane Fossey, Jane Goodall y Biruté Galdikas. La tercera ha dedicado su vida al estudio de los orangutanes. El nombre del animal viene de contraer Orang Utan, el hombre del bosque.



Los senderos terminan en una zona donde hay una especie de plataforma elevada y unas gradas enfrente. Ahí alimentan a los animales y podemos verlos. En principio parece como el zoo, pero tiene varias segundas lecturas, además de la oportunidad de fotografiarlos sin doblar el cuello y sin contraluces imposibles.




viernes, abril 21, 2023

La crónica de Cabo Verde

Esta crónica incluye algunas fotos del viaje que hicimos con Kananga Viajes y Aventuras. La galería completa está aquí.

24 de octubre

Volamos a Praia desde Oporto vía Lisboa con TAP Airlines. Al igual que a Senegal viajamos sólo con equipaje de mano: una mochila de 30L y menos de 7kg. Llegamos de noche y vamos directos al hotel Praia Confort, que está en una pequeña meseta elevada -platô o plateau- donde está el centro histórico de la ciudad. Es un hotel cómodo y la habitación es grande. Nuestra terraza da a la parte de atrás, la parte baja de la ciudad sin vistas al mar.

25 de octubre

Hoy vamos a cruzar la isla con nuestro guía Salazar. Habla un portugués que entendemos bastante bien, casi mejor que el del propio Portugal. En las islas se habla también el criollo o Kriolu, una mezcla de portugués, algo de español y diferentes idiomas de África del Oeste, de donde vinieron la mayor parte de los esclavos -Cabo verde no estaba habitada hasta la llegada de los portugueses-. En cada isla hay un dialecto diferente.

Nuestro destino es Tarrafal, en la punta norte de la isla. El camino de ida lo hacemos por el interior, viendo las montañas desde varios miradores y los pueblos de São Domingo y Assomada. Antes de salir cambiamos dinero en el banco enfrente del hotel -escudos- y compramos una tarjeta SIM para el teléfono; con el equivalente a unos 10 euros tenemos datos para todo el viaje. También facilita el contacto con los guías.


miércoles, abril 19, 2023

La crónica de Senegal

Esta crónica incluye algunas fotos del viaje que hicimos con Kanaga Viajes y Aventuras. La galería completa está aquí.

13 de agosto

Volamos a Dakar vía Casablanca. Llegamos de madrugada al alojamiento, que en plena noche tiene peor aspecto del real. Cuando uno lleva tiempo sin viajar a África tiende a olvidar lo oscuras que son las noches en muchas ciudades del continente. Nos han recogido en el aeropuerto, que es nuevo y está a más de 50 km del centro. Les cuesta encontrar la callejuela de nuestro hotel.

La parte antigua de Dakar está en la punta más occidental del África continental -la península de Cap-Vert- y la ciudad está creciendo más allá del istmo, trasladando también parte de las instituciones y el gobierno a la zona nueva. En ella hay muchas casas a medio construir, al igual que en otros puntos del país: se van haciendo a medida que llegan remesas de dinero de los que emigraron.

14 de agosto

Anoche no supieron decirnos cuál es nuestro horario o planning, pero temprano escuchamos voces en español y bajamos a desayunar donde nos encontramos al resto del grupo.

También conocemos a Jean Christophe, que será nuestro guía la mayor parte del viaje. Habla castellano más que correctamente: ha vivido algún tiempo como estudiante en España, en Santiago de Compostela. Es grande, tiene una sonrisa permanente y está siempre pendiente de todo y de todos, haciendo bromas a la mínima. Nos movemos en un minibús, somos un grupo de 16 viajeros. Desayunamos y cambiamos dinero, francos CFA de África Occidental (‘cefas’), utilizado por varios países como moneda común.

Nuestra primera visita es a la isla de Gorée, a la que se cruza en ferry desde el puerto de Dakar después de una larga cola bajo un sol de justicia. En el barco hay un cartel que literalmente prohíbe usar el tam tam. La isla está a unos tres kilómetros de navegación, tiene algo menos de uno de largo y estuvo completamente fortificada.