Esta entrada contiene algunas de las fotografías hechas en Sudáfrica y Eswatini en 2026. Aquí hay una galería con más.
18 y 19 de julio de 2026
Volamos a Johannesburgo vía Madrid y Estambul. Llegamos temprano y nos recoge Marta, que será nuestra guía durante todo el viaje. También viajará con nosotros Óscar, que está aprendiendo la ruta para guiar el siguiente grupo. Cuando ya está completo el grupo salimos en un autobús con remolque para hacer la primera visita del viaje sin pasar por el hotel. Soweto es el township más grande y conocido de África, y la cuna del movimiento anti-apartheid. De camino paramos un momento a ver el Estadio Soccer City, donde España ganó su primer mundial de fútbol y en el día que ganará el segundo.
El nombre de Soweto viene de South Western Townships y actualmente tiene unos cinco millones de habitantes. En el barrio de Orlando West visitamos el memorial de Hector Pieterson, asesinado junto a otras 565 cuando participaba con 12 años en una protesta escolar por la imposición del afrikáans como lengua en las escuelas. La fotografía que hizo un reportero gráfico dió la vuelta al mundo. El día de su muerte, 16 de junio es ahora el Día de la Juventud en el país.
A unas manzanas está la casa donde vivió Nelson Mandela que también está convertida en un museo, y cruzando al barrio de Orlando East hacemos la última parada del día en las Soweto Towers, unas antiguas torres de refrigeración de una central térmica que ahora son centro de ocio y están decoradas por fuera, siendo visibles desde todo el barrio.
Después nos vamos al hotel Radisson RED en Rosebank, una de las mejores zonas de la ciudad. Esta noche se celebra la final del mundial del fútbol, pero entre el poco interés que tenemos y que estamos reventados del viaje nos vamos a dormir, haciendo una pequeña parada en el bar de la azotea para ver de nuevo un espectacular atardecer africano.
20 de julio
Salimos de Johannesburgo en dirección nordeste hacia el cañón del río Blyde. Las carreteras y autopista de Sudáfrica no se parecen a las de otros países, están en muy buen estado y podemos viajar en autobus en lugar de un camión todoterreno. Por el camino vemos varias minas y centrales térmicas de carbón, la principal fuente de electricidad del país. Hecemos una parada para comer en una estación de servicio enorme y desde la terraza empezamos a ver fauna: avestruces, búfalos y eland.
Siguiendo camino vemos kilómetros y kilómetros de plantaciones de mandarinas y nueces de macadamia. Llegando al cañon, que forma parte de las montañas Drakenberg, hacemos la llamada Ruta Panorama, que sigue una serie de miradores. El primero es las Tres Rondaveles, unas montañas con forma similar a las construcciones con ese nombre.
Unos kilómetros después llegamos a Bouke's Luck Potholes, donde haciendo una pequeña bajada podemos ver unas curiosas formas de erosión del río con aspecto de grandes ollas. En el parking vemos un suimanga bicollar, unos de los cientos de pájaros que veremos en todo el viaje.
El día termina en Graskop, donce el cañón se estrecha y se puede visitar el fondo bajando en un ascensor. También se puede hacer una actividad de tirolina y un péndulo -The Big Swing- cayendo 110 metros al fondo del cañón. Nos quedamos en el Mogodi Lodge. Estamos rodeados de bosque afromontano, un ecosistema en forma de selva subtropical de montaña similar a laurisilva.
21 de julio
Madrugamos -3:30 am- para llegar pronto a la entrada del que será nuestro primer día en el Parque Nacional Kruger. Es una de las reservas de fauna más grandes del contiente, con una superficie que dobla la provincia de Lugo y eso sin contar la parte de Mozambique (es un parque transnacional).
Entramos antes de amanecer por la puerta Phabeni donde nos esperan dos todoterrenos con los que serán nuestros guías, Chrisman y Muzi. Los vehículos son pickup Toyota Hilux con una caja detrás con tres filas de asientos en las que nos iremos rotando, a primera hora hace mucho frío.
No es necesario decirlo pero los parques no son zoológicos y ver fauna -particularmente carnívoros- es una cuestión de suerte. Además es una sabana arbórea cerrada, lo que hace un poco más difícil ver animales y mucho más aún hacer una foto limpia. Pero para que sea más fácil que te toque la lotería siempre puedes comprar más boletos, en forma de visitar la reserva varios días, y hacerlo con un guía especialista. En el Kruger NP es uno de los pocos parques de África en los que hay algunas pistas asfaltadas y se permite la entrada con vehículos particulares o alquilados. Puedes interrumpir una fila de elefantes con tu Opel Corsa.
Pasaremos casi diez horas en el parque con varias paradas en zonas acotadas para tomar café, ir al baño o comer. El primer día vemos sobre todo herbívoros -cebras, elefantes, ñús, impalas-, con excepción de unas hienas al principio del día, un chacal de lomo gris de lejos, y una pareja de leones al final.
También muchas aves, entre ellos toco piquigualdo sureño o flying banana, turaco gris, cálao terrestre sureño y buitre dorsiblanco africano.
Salimos del parque casi anocheciendo por la puerta Numbi y nos quedamos en el Anew Resort Hazyview.
22 de julio
Volvemos a madrugar para entrar antes de amanecer y en lugar de ir haciendo paradas vamos directos a la zona del río Sabie donde podemos tener más posibilidades de ver depredadores. Y tenemos suerte, primero unas hienas y luego un leopardo que acaba de cazar lo que parece un impala -lo llaman el McDonalds del parque- y lo tiene en la copa de un gran árbol.
El resto del día veremos más hervívoros: kudus, hipopótamos, búfalo del cabo.
También muchas aves: águila marcial, pigargo vocinglero, estornino del cabo, buitre encapuchado, jabirú africano, picabueyes piquirrojo y una cigüeña lanuda.
Volvemos a Hazyview y nos preparamos para la última jornada en el parque.
23 de julio
Entramos de nuevo de madrugada, viendo amanecer y tomamos una ruta nueva hacia el sur. Hoy no tendremos suerte con los big cats, únicamente veremos a una pareja de leones apareándose a lo lejos y entre unos arbustos muy densos. Pero sí vemos de nuevo más hervívoros como el facocero, el raficero común o Steenbok, jirafas, cobos de agua o waterbucks.
Las aves del día son el águila culebrera sombría, un chorlitejo tricollar, una garza real, una carraca lila, de lejos un alción estriado y un martín pescador pío haciendo vuelo estático para hacer un picado al río a pescar.
Casi finalizando el día recibimos un aviso de un rinoceronte y vamos directos a verlo. Tiene los dos cuernos cortados para evitar que lo maten los cazadores furtivos.
Salimos por la parte sur del parque para ganar algo de tiempo mañana. Curzamos un puente desde el que vemos cocodrilos y veranos. También nos despedimos del Kruger y de nuestros guías.
Hoy nos alojamos en el Pestana Kruger Lodge, con unas cabañas estupendas, una terraza con vistas al río, piscina y hasta un tobogán enorme como si fuera un parque acuático.
24 de julio
Salimos temprano para cruzar a Eswatini y aprovechar el día. Al contrario de otras fronteras terrestres africanas estas es muy sencilla y ordenada. Cuño de salida, cuño de entrada y listo. Por el camino vemos kilómetros de plantaciones de caña de azucar y hasta una fábrica, es una parte fundamental de la economía del país.
La primera actividad del día vuelve a ser ver fauna en el Parque Nacional Hlane conocido especialmente por los rinos, pero en este caso además de game drive -safari en vehículo-, vamos a hacer game walk -safari a pie-. Esperamos nuestro turno en la entrada viendo ya varios ejemplares de rinoceronte e hipopótamo separados por una valla ridícula.
Cuando nos toca nos montamos de nuevo en dos todoterrenos y nos movemos hasta encontrar los rinos. En ese momento nos bajamos y caminamos hasta donde están. Los rinocerontes blancos no son agresivos, si fueran negros no podríamos hacer esto. Mientras los observamos a una distancia prudente pasa por detrás de nosotros otro antílope, un nyala.
Hoy dormiremos en un sitio curioso. Se trata de la reserva privada Royal Jozini en la que uno se puede comprar un trozo de terreno y hacer un chalet. Y varios de ellos y algún lodge pueden alquilarse. Estamos separados por grupos y nos llevan y traen en un todoterreno; moverse por el parque no es una buena idea, y menos de noche. A pesar de la luna casi llena hago una fotografía nocturna en la que casi es aprecia la Vía Láctea.
25 de julio
En el camino de salida de Royal Jozini vemos más fauna, entre otros el marabú, uno de los cinco feos. Además de la lista clásica de los cinco grandes -elefante, rinoceronte, búfalo, león y leopardo- hay muchos otros cinco.
Salimos de Eswatini, de nuevo con un paso de frontera sencillo y vamos a la costa sur en dirección a Santa Lucía. Antes de instalarnos vemos el océano Índico muy batido en una playa.
Llegamos al pueblo y vamos a comer cogiendo comida preparada en diferentes supermercados. Una de las cosas que más llama la atención es que el pueblo está lleno de carteles advirtiendo la presencia de hipopótamos. Normalmente ver a uno fuera del agua es muy peligroso, son territoriales y muy agresivos. Pero aquí se han acostumbrado a la presencia humana y cuando salen del agua para comer al anochecer cruzan el pueblo sin mayores complicaciones.
Santa Lucía está en el parque nacional iSimangaliso, el segundo más gran de de Sudáfrica y tiene varios ecosistemas diferentes, incluyendo una laguna-estuario, un humedal, una sabana arbórea y el océano. Lo primero que hacemos es un safaria acuático donde vemos varanos, cocodrilos, hipopótamos y algunas aves.
A continuación nos subimos a dos todoterrenos para hacer un game drive. Vemos cercopitecos, búfalos, jacanas -o pájaro Jesucristo-, cormoranes, kudus y babuinos.
También un leopardo, aunque yo no consigo fotografiarlo. Finalizamos el día tomando una merienda en un mirador hacia la puesta de sol.
26 de julio
Viajamos siguiendo la costa, pasamos Druban por la circunvalción y seguimossen dirección norte; por el camino paramos en un mueso que conmemora el sitio donde fue capturado Mandela. Hay una exposición con toda la historia del apartheid y un camino exterior con 27 hitos, tantos como años pasó en la carcel, acabando en una peculiar escultura.
Después continuamos bordeando la frontera con Leshoto de nuevo en las montañas Drakenberg para ir a nuestro alojamiento de hoy, los bungalows de Windmill Farm en el paso de montaña Oliviershoek. Estamos a más de 1700 msna y por la noche hace frío. Vamos a quedarnos dos días y aquí nos pueden hacer la colada.
27 de julio
Desayunamos temprano y cargamos una mochila ligera con agua y algo de comer para hacer un trekking. Vamos a hacer 16 km (ida y vuelta) y subir un desnivel de 600m en las montañas hasta el cañón del río Tugela, que tiene una de las cascadas más altas del mundo (hay cierta controversia sobre si es la mayor o no). La primera parte es relativamente sencilla y con unas espectaculares vistas a un anfiteatro con la parte superior de basalto y la inferior de arenisca.
La segunda parte es más corta pero más compleja, con pasos con pequeñas trepadas y zonas de caos de rocas. Pero al final nos espera una espectacular garganta que ahora apenas lleva agua. La cascada también está seca ahora.
De noche -y la siguiente madrugada- hago de nuevo fotografías del cielo a pesar de la luna.
28 de julio
Hoy es un día de transición. Vamos a Johannesburgo para coger un vuelo a Ciudad del Cabo. Nos alojamos en el Waterfront, la parte más exclusiva de la ciudad, en el hotel.Radisson RED. Llegamos con el tiempo justo para un paseo corto por los alrededores, que son una zona portuaria que se está reconvirtiendo -y gentrificando- aunque desde la ventana de nuestra habitación podemos ver un astillero y la Montaña de la Mesa, el accidente geográfico más característico de la ciudad.
29 de julio
Madrugamos una vez más para ir al este, al puerto de Gansbaai para embarcar en un pequeño catamarán para ver ballenas. Por el camino pasamos por la zona de viñedos que dan fama a los vinos de la zona y recorremos por la costa False Bay, la bahía falsa, llamada así porque los marino que volvían del índico doblaban un cabo pensando que era el de Buena Esperanza sin saber que aún les quedaba otro.
En esta época del año hay ballenas francas australes y ballenas jorobadas. Las últimas las vemos de lejos saltando fuera del agua. Las otras las vemos a escasos metros del barco en un ritual de apareamiento en el que varios machos -hasta 15- se unen a una hembra. Aunque estas no saltan podemos ver como se revuelven y sacan las aletas dorsales -mucho más pequeñas que las de las jorobadas- y la cola.
De vuelta el autobús nos deja en el Bo-Kaap, el barrio malayo, por donde damos un paseo antes de bajar al centro. Hoy cenamos en el Karibu, especializado en carnes diferentes como avestruz y antílopes.
30 de julio
La última actividad del viaje es una excursión a la península del cabo. Desde el hotel salimos por la cosa este de la península donde hay una zona de casas de mucho nivel y una zona de acantilados llamada los 12 apóstoles.
Seguimos por la costa hasta llegar al extremo de la península donde hay dos cabos, Cape Point, que es donde está el faro, y el propio Cabo de Buena Esperanza. Entre los dos hay un sendero desde el que podemos ver elands, uno de los antílopes más grandes. En la punta del cabo hay unas rocas con docenas de leones marinos y cormoranes. En el inicio del camino de vuelta también vemos otro antílope, un Damalisco.
Volvemos a la ciudad por la costa este de la península y paramos en la reserva marina de Boulder Beach para ver una colonia de pingüinos africanos. Hay unas pasarelas y mucha gente, me genera sentimientos encontrados.
Por la noche tenemos la cena de despedida con Marta y Óscar.
31 de julio y 1 de agosto
Damos un paseo corto por el centro, nos recogen en el hotel a la 1 am y empezamos el camino de vuelta a casa, a donde llegaremos 32 horas después












































































































































