Esta entrada contiene algunas de las fotografías hechas en Sudáfrica, Namibia, Botswana y Zimbabwe en 2026. Aquí hay una galería con más.
31 de agosto y 1 de septiembre de 2026
Volamos a Ciudad del Cabo vía Madrid y Addis Abeba con Ethiopian Airlines. En Addis tenemos que esprintar porque ha habido un retraso y llegamos muy justos al siguiente vuelo. Nada más llegar nos recibe Raquel, nuestra guía malagueña -de Coín- para todo el viaje.
Salimos del aeropuerto a media tarde y tenemos tiempo de dar una vuelta por la ciudad en el autobús que luego nos llevará al hotel. Subimos al mirador que hay en Signal Hill desde donde se puede ver la isla Robben y hay una buena perspectiva de la ciudad y de la montaña de la Mesa -Table Mountain-. Bajando hacemos una parada rápida en Bo-Kaap, el colorido barrio malayo y damos una vuelta por el centro antes de ir a la exclusiva zona del Waterfront Victoria & Alfred donde está nuestro hotel.
Nos quedamos en el Radisson RED, donde terminó nuestro viaje de julio y donde tengo guardada una maleta en la consigna desde entonces. Pasamos por chapa y pintura y hacemos una cena de grupo en el restaurante Fish Market. Y ahí tendremos nuestro primer briefing, el resumen previo diario que nos hará Raquel con los horarios para levantarnos -susto o muerte- y otras informaciones del día siquiente.
2 de septiembre
El resto del grupo se va con Raquel a una excursión a la península del Cabo que nosotros ya hicimos en julio, de modo que hoy nos moveremos por nuestra cuenta. Ayer reservamos entradas para ir a la isla Robben y después de desayunar vamos al muelle donde embarcaremos.
Robben Island -en inglés- o Robbeneiland -en afrikáans- es una isla a 12 km de la costa de la península del Cabo. Su nombre viene del neerlandés 'isla de las focas'. Aunque tuvo otros muchos usos anteriores es mundialmente conocida por ser la isla donde Nelson Mandela pasó 18 años de los 27 que estuvo encarcelado, así como otros destacados líderes del movimiento anti apartheid.
A la isla se accede mediante un ferry que sale del Waterfront, a un minuto del hotel. Una vez allí, en el muelle nos recogen en un autobús para la primera parte de la visita. La isla tiene algo más de tres kilómetros de largo. Nuestro guía estuvo encarcelado como preso político y nos pregunta nuestras nacionalidades. Con esta información a lo largo del trayecto nos contará la influencia -mala o buena- de los diferentes países durante el régimen del apartheid. Además de prisión la isla sirvió como leprosería entre los siglos XIX y XX. Pasamos por el cementerio de los leprosos, la cantera donde hacían picar piedra a los presos políticos -tiempo que aprovechaban para tener contacto y estudiar- y por la iglesia anglicana de la guarnición. Después paramos en un mirador desde donde se puede ver una pequeña colonia de pingüinos y hay una vista estupenda de Table Mountain.
Al finalizar nos dejan en la zona de edificios donde otro guía -que también estuvo encarcelado- los enseña los diferentes bloques, entre ellos en el que Mandela y otros reclusos considerados especialmente peligrosos -políticamente- estuvieron recluídos en celdas de cuatro metros cuadrados en régimen de aislamiento. Después volvemos al punto de partida de nuevo en ferry. La visita completa dura unas cuatro horas.
De vuelta en el Waterfront comemos algo, comprobamos que la cima de Table Mountain está despejada y pedimos un taxi -en realidad un Bolt- para subir a la estación del teleférico que lleva a la parte alta. Entre el taxi y el teleférico pasamos del nivel del mar a algo más de mil metros. Una vez arriba hay un sendero que rodea la parte plana de la meseta con diferentes miradores a la ciudad y a la costa oeste de la península. En la montaña puede verse el Fynbos, una formación vegetal exclusiva de la península y muy particular. También damanes de roca o dassies.
Volvemos al Waterfront del mismo modo -teleférico y Bolt- y cerramos el día visitando el MOCAA, el Museo de Arte Contemporáneo Africano. Aparte de las exposiciones una de las cosas más interesantes es el edificio. Era un antiguo silo de cereales con muchos cilindros de hormigón adosados en los que se ha hecho un espectacular corte con forma de ovoide de más de 15 metros de altura que se convierte en un vestíbulo espectacular.
3 de septiembre
Hoy empezamos el horario que nos acompañará el resto del viaje, madrugando y acostándonos pronto. Estamos cerca del equinoccio y los días duran casi doce horas. Desayunamos a las 6 y a las 6:45 conocemos nuestra casa rodante para iniciar el verdadero viaje. Se trata de un enorme camión con una caja adaptada como un autobús y bajo ella compartimentos para equipajes y todo lo necesario para hacer vida: tiendas de campaña, cocina, comida, mesas, sillas...
También conocemos a nuestra tripulación -la crew- con el conductor Steve -Keniata-, y el cocinero Petros y ayudante de campamento Langtone -ambos de Zimbabwe-. Además viajará con nosotros otro guía Kananga de África del Este -Pere-, que está aquí para aprender la ruta y guiarla en futuras ediciones.
El trayecto de hoy es una tirada de 318 kilómetros hasta Calvinia por una carretera asfaltada que más adelante echaremos -y mucho- de menos. Por el camino vemos muchos viñedos. Calvinia es un pueblo típico afrikáans en una meseta en el interior a más de 1000 msnm, en un tramo del trayecto subiremos un empinado puerto de montaña.
Nos alojamos en unas antiguas viviendas del s.XIX restauradas con muebles de época, todas distintas y la nuestra un poco desangelada. Damos una vuelta por el pueblo y el tiempo nos recibe con una tormenta eléctrica con una buena dosis de lluvia. Más tarde unos pocos cenamos en el restaurante de la misma dueña, el Hantam Huis. El menú incluye bobotie, un plato típico sudafricano con origen en los colonos holandeses que a su vez se inspiraron en la cocina indonesia. Está hecho con carne picada, horneado con huevo y especiado con curry y chutney.
El restaurante es también un pequeño museo y algunas de las estancias de atrás dan un poco de grima.
4 de septiembre
Desayunamos a las 6 am en el mismo restaurante de anoche y a las 6:30 nos recoge el camión. Tenemos una tirada larga -unos 600 kilómetros- hasta el alojamiento de hoy, el Molopo Logde muy cerca de la frontera con Botswana y ya en el desierto del Kalahari. Por el camino pararemos para hacer una cata de vinos en una bodega y en el pueblo de Upington. En este último y siguiendo el consejo de Raquel compramos mantas y almohadas en PEP Home, las noches en el desierto son frías. Estaba previsto que la crew nos hiciera la primera comida aquí, pero llueve y cambiamos el plan por unas pizzas y hamburguesas en un local del pueblo.
Llegamos al Molopo Lodge un poco antes del anochecer y nos instalamos en un bungalow muy cómodo. Estamos rodeados de palmeras y muchas de ellas tienen nidos de tejedores. La cena es un buffet en el propio alojamiento.
5 de septiembre
Salimos temprano para entrar en el Parque Transfronterido de Kgalagadi, muy cerca del lodge. El Kalahari se extiende a lo largo de casi un millón de kilómetros cuadrados por Botswana, Sudáfrica y Namibia, pero lo que es el parque sólo incluye un área de 38000 km2 entre Sudáfrica y Botswana. En esta zona las dunas son paralelas y tienen docenas de kilómetros, las vamos atravesando en diagonal en una sucesión de crestas y valles. Están fijadas por la vegetación y ya no se mueven.
El edificio de las oficinas de entrada al parque también es el puesto fronterizo con Botswana, aunque nosotros sólo nos moveremos al oeste del río Nossob, en la parde de Sudáfrica. Hoy dormiremos por primera vez en tienda de campaña justo en la entrada del parque. Una vez descargado el campamento hacemos nuestro primero game drive -safari en vehículo, el propio camión- y empezamos a ver fauna que incluye varios antílopes diferntes: orix, gacela saltarina o springbok, núes, alcéfalos rojos.
También avestruces. Muchas avestruces: solitarias, en grupo, en pareja sin familia, en pareja con pollitos, en pareja con adolescentes, todas las combinaciones posibles.
Otras aves inluyen secretario, azor lagartijero claro, toco piquigualdo, abejaruco común y un águila.
También pequeños mamíferos como ardillas de tierra, mangostas y ratones rayados.

























































